En medio de una de mis sesiones de entrenamiento en Liderazgo surgió una interesante discusión a partir de la pregunta “¿Un Gerente es de por sí un Líder?”. Cuestionamiento que invita a la reflexión, puesto que una buena cantidad de Jefes, Supervisores, Gerentes, Delegados, etc. creen que para ser Líder basta con los galones que se lucen en
El Liderazgo, digo, es una escalera por la que debemos ascender hacia posiciones cada vez más altas, ganando sucesivamente los peldaños siguientes:
1º. El peldaño de la Posición
En este primer paso, el Jefe es reconocido únicamente por sus galones; es seguido porque así lo dice el Manual de Organización y Funciones. Aquí no se tiene más influencia que la que da el título.
2º. El peldaño de
En este paso se ha logrado establecer con los colaboradores una relación de confianza y de resultas de ello, los Colaboradores le dan permiso para que sea usted quien los dirija. Aquí está el germen del Liderazgo.
3º. El peldaño de la Producción
En este escalón los Colaboradores siguen a alguien a quien le reconocen haber hecho aportes significativos a la organización y, consecuentemente, a ellos que se sienten parte de
4º. El peldaño del Desarrollo Humano
En este estadio los Colaboradores reconocen los beneficios personales que su Líder les ha entregado y le siguen con la inteligencia y con el corazón, por lo que ha hecho por ellos. Y además desean ahora fervientemente ser ellos también Líderes de Líderes.
5º. El peldaño de la Personalidad
Los Colaboradores siguen a su Líder por lo que es y por lo que representa para ellos. Y le seguirán aun cuando no le vean, por eso yo llamo a este paso, el Peldaño del Líder Trascendente; es decir, usted influirá en sus Colaboradores incluso sin necesidad de estar presente. Ley de Influencia. Será motivo de una nueva “Carta al Gerente”.
Gerente General
Counselor Perú, s.a.c.
Teléfono: 461-0582

